viernes, 28 de mayo de 2010

Más te escribo, menos te pago


Él: "Xplikme xq no vas a vnir a la reu?"
Ella: "S tard, Sorry.Demorast.Pa la prox. ;)".
Él: ":S habiams quedado! %%##".

Estos mensajes de texto, enviados a través del smartphone de una paersona que prefiere el anonimato, podrían ser una de las formas más comunes de comunicarse los fines de semana en la bulliciosa Lima de noche. Y muestra como uno de los productos tecnológicos de hoy ha cambiado una conversación que podría durar varios minutos en un cruce de dos o tres mensajes de texto. Y de paso ahorra varios soles.

Los mensajes de texto SMS (Short Message Service) como los identifican las operadoras telefónicas, o TXT  -como le dicen los usuarios más jóvenes- se han convertido en parte indispensable de la comunicación móvil.
Fue en Reino Unido cuando, hacia 1992, se realizó la primera emisión comercial de un SMS. Esta se hizo desde un computador hacia un teléfono celular. Pero no fue hasta 2003 que esta forma alternativa de comunicación tuvo un inusitado éxito, ese año 16 mil millones de mensajes se emitieron por mes en Estados Unidos.

Esta forma de comunicación es un fenómeno global del cual no ha escapado el Perú, aunque las cifras no son contundentes. Según el Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), más de un billón de mensajes se emitieron en los primeros tres meses del año y la  cifra sigue creciendo. En el 2009 fueron 3,6 billones de mensajes.

Provacidad, rapidez para escribir y leer, síntesis extrema y mucho ingenio son las características de esta comunicación. Con los mensajes de texto, cada vez más difundidos, se ha ido generando un lenguaje propio, que combina practicidad y comunicación asociada a los visual. Esto último ha sido desarrollado entre los usuarios jóvenes. Sin embargo, no es exclusivo de ese segmento de usuarios. Hemos sido testigos de cómo gerentes cuarentones de importantes empresas, en una pausa de la entrevista que les hacíamos, enviaban sus mensajes de textos, con un lenguaje que solo ellos -y su interlocutor- entendían.
En otro extremo de la cadena laboral,hemos visto a arriesgados taxistas que entre luces ámbar y roja del semáforo "texteaban" confirmaciones a sus clientes.

En realidad, en un intercambio de mensajes de teto se pueden definir muchas cosas. Esa es, tal vez una de las principales lecciones que he aprendido como usuario de un celular.

BAJO PRECIO
Una joven colega periodista comentaba que hace poco, entre broma y queja, que no era tan común comunicarse con SMS al inicio de sus años universitarios. "Mis amigos eran misios", decía.

Ella acabó de estudiar el año pasado y lo que cuenta es cierto. El negocio de telefonía celular comenzó en 1992 en el Perú, pero no fue hasta fines de marzo del 2006 en que una operadora -Movistar- lanzó la primera oferta tarifaria para SMS, según Osiptel.
Para ese entonces en el Perú ya se habían emitido 797 millones de SMS.
Esa es una de las peculiaridades de este servicio: creció casi sin mucho marketing por parte de las operadoras de telefonía móvil. Su impacto comercial se sustentó en lo útil de su uso.
Hoy existen 42 planes de descuento para enviar mensajes de texto vía celular. Voceros de las operadoras comentan que el valor promedio de un SMS en el Perú es de 9 centavos de dólar (S/. 0,228). Esto quiere decir que habrían facturado S/. 234 millones en el primer trimestre del año.

Las posibilidades del SMS incluyen a los celulares con planes controlados y prepagos y aquellos y aquellos pospago sin crédito.

Los avisos de intentos de comunicación bautizados en nuestro país como mensajes misios (es lo que tal vez recordaba  mi joven colega de su época universitaria), son una salida útil al apuro del saldo agotado. 

CIFRAS
Más allá de lo anecdótico, un intercambio de mensajes de textos podría resultar más barato que una conversación convencional, según el plan contratado. De acuerdo  con el anónimo protagonista de los SMS iniciales, una coordinación de cuatro mensajes de texto llega a costar S/. 0,88, según el tipo de plan que posee (Plan Gigante 41 de Movistar)
Podría afirmar que una comunicación convencional de ese tipo demoraría dos minutos y costaría 1,34 soles, 52% más.
En el 2009 cada celular en el Perú emitió un 148 mensajes en promedio y al primer trimestre del 2010 llegó a más de 39 mensajes.
Pero con la popularidad vino el mal uso. El anonimato que propicia las nuevas tecnologías ha sido aprovechado por cierta delincuencia en el Perú. Paradójicamente, ese es también un fenómeno global que debemos enfrentar.

Fuente: Alberto Limache (Sección Economía/El Comercio 27/05/10)


No hay comentarios:

Publicar un comentario